| En Mérida la "ciudad industrial" muere de abandono |
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En sus días de esplendor cobijó a una treintena de grandes industrias, no obstante, hoy la Ciudad Industrial luce el abandono en los servicios públicos, anuncios de venta o renta de sus inmuebles y la carencia de proyectos para reactivarla. Apenas 15 empresas permanecen fieles a esa zona fabril y, en palabras de uno de sus principales promotores, Nazario Ceballos Traconis, ex titular del Fideicomiso que la creó, intereses políticos, "negocio de un grupúsculo", acabaron con la zona, al abandonarla los tres niveles de Gobierno. Respecto al futuro de ese parque, que en un tiempo representó el motor de la economía yucateca, el secretario de Fomento Económico, David Alpizar Carrillo, reconoce que tiene una triste historia de abandono: "En 2001, cuando me tocó ser presidente de Canacintra, había un clamor de los industriales respecto al qué se iba a hacer con ese lugar". "El sector empresarial solicitaba la municipalización de esa zona. Como cualquier fraccionamiento, ya sea habitacional o industrial, la constructora debe entregarlo a un municipio para que se haga cargo de los servicios, pero eso tardó años en llegar. Incluso, en su momento, personalmente la estuve gestionando con el Ayuntamiento de Mérida y no llegamos a ningún acuerdo. En aquel entonces el alcalde de Mérida era Patricio Patrón Laviada, y nadie quería asumir esa responsabilidad", recordó. En opinión de ambos entrevistados, la indiferencia de las autoridades sentenció a muerte a la Ciudad Industrial, que luce en abandono por sus deficientes servicios públicos en la recolección de basura y alumbrado público. Los anuncios de venta o renta de bodegas y terrenos son el denominador común en esta zona que, a pesar de ser propiedad privada, se encuentra a la deriva, ya que no hay un organismo empresarial que la promueva como atractivo para los inversionistas y por estar en desventaja ante otros parques industriales en el Estado. Nazario Ceballos, gerente del Fideicomiso de la Ciudad Industrial en la época del ex gobernador Víctor Manzanilla Schaffer (1988-1991), refiere que esa zona fabril se creó durante el sexenio de Carlos Loret de Mola (1970-1976) con muy buenos resultados, ya que se hicieron ampliaciones y cuando entró Víctor Cervera Pacheco (1984-1988) donó al área 400 hectáreas más. "Tiempo después cayó en abandono, y al entrar como gobernador Federico Granja Ricalde (1994-1995) se hizo la readoquinación de la Ciudad Industrial con cemento asfáltico. Se cambiaron las luminarias y se realizó un proyecto para ampliarla. Lamentablemente, entraron otras personas y lo cancelaron", indicó. Por su parte, David Alpizar explicó que el proyecto no tuvo continuidad y los industriales sienten que no funcionó la municipalización, porque aún no reciben los servicios. "No estoy seguro si nos corresponde intervenir como Secretaría de Fomento Económico, pero muchos industriales nos han pedido que retomemos el tema, a ver de qué manera podemos ayudarles", sostuvo. Complejo resiente la fuga de empresas Los letreros de venta o renta son el denominador común de las bodegas abandonadas o desocupadas en Ciudad Industrial. La zona, que en un tiempo albergó a las empresas que simbolizaban el desarrollo y motor económico de la capital yucateca, hoy posee terrenos de naves industriales prácticamente dejadas a su suerte, a pesar de ser propiedad privada. Caracterizada por su deficiente alumbrado público, el área en las noches se convierte en zona desértica donde predominan los terrenos baldíos convertidos en basureros, en los cuales se observan desde bolsas con desechos hasta llantas de automóviles. La Ciudad Industrial de Mérida, con sus 128 mil 988.13 metros cuadrados, alberga quince industrias de diversos ramos, como la alimenticia, joyera y textil. Al crearse se conformó un fideicomiso que ya no existe, y al no haber una figura legal que administre el área, la Secretaría de Fomento Económico (Sefoe) no la tiene registrada como Parque Industrial, por lo que es reconocida como zona industrial. Es decir, no hay autoridad que pueda informar cuántas empresas operan o el número de espacios disponibles. Si le interesa establecer su fábrica en este complejo, debe contactar a las corredoras de bienes raíces que promueven las naves para que le digan cuánto cuestan. El futuro de esos terrenos resulta incierto, ya que hay bodegas que se anuncian desde hace varios años sin que, al parecer, alguien se interese en "revivirlas". Aunque esa situación no es fortuita, pues Yucatán cuenta con nueve parques industriales que ofrecen diversos atractivos a los empresarios. Es decir, si le interesa contratar una bodega en Ciudad Industrial, sólo tendrá eso: el bodegón y las instalaciones con que cuenta en materia de servicios públicos municipales.
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