| En Mérida conductor ebrio arrolla a dos personas contra la verja de iglesia |
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Con una pierna destrozada y graves heridas internas resultó una mujer que fue prensada por un vehículo de transporte público (taxi foráneo), cuyo conductor manejaba ebrio y dormitó al volante. El automotor se estampó contra la barda de la iglesia de La Candelaria, en la calle 64 con 67 del centro de la ciudad. La mujer, que permanece en estado crítico, se encontraba en el lugar donde acostumbra vender jugos y refrescos naturales en esa esquina. El alcoholizado chofer, que fue detenido en el lugar de los hechos, también arrolló a un vendedor de tortas, que junto con la mujer fueron prensados contra el muro de la capilla, el cual acabó derribado. Los hechos ocurrieron en punto de las seis de la mañana, cuando Araceli Castillo Naal, de 28 años, estaba vendiendo jugos, actividad con la que se gana la vida para alimentar a sus dos pequeños hijos. La acompañaba Lucio Arturo Canché Pacheco, de 46 años, quien vende tortas de jamón y queso. Ambos se encontraban en la 64 con 67, justo a las puertas del mencionado templo católico. De pronto Laureano Coyoc Tec, quien manejaba una Ford Van sin placas de la ruta Hunucmá-Mérida, perdió el control del volante al dormitar, el vehículo arrolló a los dos vendedores y se estampó contra el muro y la verja de la iglesia. El impacto no sólo derribó la barda y la reja del santuario, sino que dejó gravemente lesionada a Araceli, quien acabó con la pierna izquierda destrozada y lesiones internas que la mantienen en estado crítico en el hospital O'Horán. Lucio tuvo un poco más de suerte, ya que sólo sufrió golpes en el cuerpo y el rostro, pero a primera vista nada grave.
Los gritos de las personas pasaban por allá no se hicieron esperar, puesto que la lesionada gritaba entre lágrimas: "Dios mío, me estoy yendo, en tus manos dejo a mis dos hijos; cuídamelos, me llegó la hora". Horas más tarde, la Fiscalía informó que Araceli Castillo permanecía en estado crítico, pues sufrió fractura de pelvis, policontusiones, fractura de fémur izquierdo y choque hipovolémico. Lucio fue atendido en el mismo hospital, con heridas de menor gravedad. Por su parte, Laureano Coyoc fue llevado de la cárcel.
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