| Progreso, un paraíso sin gente |
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Este viernes hubo poca afluencia de visitantes en las playas de Progreso. En el malecón, no fue sino hasta después del mediodía cuando comenzaron a llegar algunas familias, que después de disfrutar de un baño de mar fueron a deleitar el paladar con platillos elaborados a base de mariscos, sin olvidarse del pescado frito que en algunos restaurantes se ofreció a 90 pesos el kilo. A pesar de esta situación los encargados del módulo de atención turística dijeron que atendieron a varias personas que buscaban hoteles para pasar el fin de semana, mientras que otros contrataron tours para visitar el corchito, la zona arqueológica de Xcambó y las charcas de sal. "Es una buena oportunidad para que la gente a la que no le gustan los tumultos ni amontonamientos venga y disfrute a sus anchas del mar, la arena y de todas los atractivos que ofrece Progreso", dijo el promotor de tours Raúl Alvarado Manzano. Los encargados de ofrecer los paseos en bananas ni siquiera se aparecieron por las playas, tampoco los arrendadores de motos acuáticas; los camastros también se vieron solos a lo largo de la jornada.
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