| Acabarán con 'las mulas' en Cuba |
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Las "mulas" han existido desde la década del 70 en Cuba, sin embargo cobraron mayor auge desde que el presidente Barack Obama eliminó las restricciones para que los cubano-americanos pudieran viajar con cantidades ilimitadas de dinero y más flexibilidad en el contenido y el peso de sus equipajes. Las "mulas" cargan paquetería a cambio de que le paguen el boleto de avión. Reciben las mercancías de otros cubanos radicados en Miami, y cobran entre 15 y 18 dólares por libra. Al llegar a la isla, entregan el cargamento a otros extraños, quienes se dedican a distribuir los encargos. El sistema de las "mulas" ha funcionado casi a la perfección. Según reportan, el soborno con dinero o mercancías a las autoridades aduaneras es otra de las características, por lo que logran entrar valijas repletas de ropa, comida, electrodomésticos y hasta cientos de miles de dólares, de una red de negociantes en el sur de la Florida. "Yo nunca me he puesto una ropa de marca, pero mis sobrinos son locos por todo eso de Gucci y Dolce & Gabanna. Yo les compro carteras y espejuelos falsos de esas marcas y allá piensan que son de verdad, los usan o incluso los venden y hacen un dinerito extra. Ellos [las "mulas"] saben que hay una necesidad y que la gente aquí tiene nostalgia, dolor de que su familia en Cuba no tenga qué comer. Entonces, a ti no te importa pagar veinte dólares si sabes que vas a a mandar un paquete de leche en polvo. Yo no los veo como negociantes; claro, se ganan su dinero, pero también resuelven un problema", dijo Angelita, de Florida, quien acostumbra a hacer envíos a sus familiares radicados en la isla. "Pero también están las mulas que engañan, a mí me ha pasado que he mandado cosas y dice que se las quitan al llegar a Cuba y resulta que las regalan o las venden. Eso sí me molesta. Lucrar con uno que es pobre, no se vale", añadió. Convertirse en "mula" se ha convertido en el negocio perfecto y oculto de cubanos recién llegados de la isla, quienes en su calidad de supuestos refugiados políticos reciben del gobierno estadounidense ayuda económica, cupones de alimentos y hasta dinero, y cada dos o tres meses, vuelven a Cuba con un boleto gratis que le entrega un negociante de esta red. No hay cifras oficiales sobre cuánto dinero entra a Cuba por el concepto de las "mulas", pero sí está claro que ha existido un auge en los últimos años, realidad que podría cambiar con el envío de los barcos con mercancías a Cuba. Con el mayor acceso a internet de muchos cubanos en la isla, algunos hacen encargos por catálogos o envían sus listas por correo electrónico. El requisito para efectuar la orden es que un familiar en Miami debe adelantar al menos un 50 por ciento del valor del producto y que paguen el resto cuando se haya ejecutado la compra. La "mula" por esta entrega puede recibir hasta un 25 por ciento de comisión. Estela Rodríguez, de 72 años quien tiene familia en Sancti Spiritus, en la zona central de Cuba, ha sido "mula" desde hace más de una década junto con su hijo Tomás, y hace cinco años, debido a la demanda, prefirieron dejar sus trabajos en Miami para dedicarse exclusivamente a los viajes. "Nosotros cobramos menos que otros. 12 dólares por la libra, no importa si es comida, ropa o medicina, la gente prefiere enviar las cosas con nosotros porque si es una medicina urgente para un familiar que vive en el campo, no puedes estar esperando 10 días para que llegue. Yo no creo que ese barco va a reemplazar a las "mulas". Las "mulas" han existido y existirán. Que le quiten el negocio a esas agencias que hay por ahí que muchos tienen a cubanos infiltrados tratando de sacar información para el gobierno cubano", concluyó.
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