| Cuba y Miami se acercan después de 50 años |
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Luego de medio siglo, el primer envío marítimo directo entre Miami y La Habana salió ayer en una embarcación cargada de ayuda humanitaria hacia la isla, abriendo una posibilidad en las limitadas relaciones comerciales de ambos países. En un acontecimiento sin precedentes desde la implantación del embargo, el buque "Ana Cecilia", de 300 pies de eslora, zarpaó al mediodía desde la terminal de carga del Río de Miami rumbo al puerto de La Habana. La compañía International Port Corp (IPC), con sede en Miami, obtuvo las licencias del Departamento de Comercio y la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro para realizar las operaciones con destino a Cuba. "Es sin dudas un momento histórico", declaró Leonardo Sánchez Adega, representante de IPC. "Este servicio ha sido concebido para facilitar las entregas de artículos, equipos y medicinas a los destinatarios en Cuba", añadió. Hasta el momento sólo existían envíos comerciales fletados por compañías estadounidenses para los envíos de productos agrícolas adquiridos por el gobierno cubano, según la ley aprobada por el Congreso en el 2000. Los cargamentos de navieras como Cowley parten semanalmente desde el puerto Everglades, en la vecina ciudad de Fort Lauderdale. La embarcación contratada por IPC será la primera en llevar cargamentos con ayuda humanitaria desde Miami a personas residentes en la isla. El "Santa Cecilia", considerado un barco para cargas pequeñas, atracará en el puerto de La Habana el jueves 12 de julio, a las 7 p.m. Los envíos se regularizarán con frecuencia semanal. El costo para los remitentes será de $5.99 dólares por cada libra enviada. De acuerdo con los permisos expedidos por Washington, IPC podrá transportar a personas en Cuba todos los artículos incluidos en la lista de artículos humanitarios, como ropa, comida, medicinas, equipos electrodomésticos, muebles para el hogar, materiales de construcción, piezas de vehículos y generadores eléctricos.
Las entregas a los destinatarios en Cuba se harán a través de CubaPACK, entidad designada por la Aduana General para distribuir paquetes individuales y cargamento humanitario en la isla. Para los residentes en La Habana, el plazo de entrega de los paquetes será de una semana. Para el resto del interior del país, las entregas podrían demorar hasta dos semanas. "Pero esos son plazos máximos del servicio y estamos tratando de reducirlos al menor tiempo posible", agregó el empresario. Las operaciones de IPC tienen lugar en momentos en que el gobierno cubano reimplantó los impuestos al envío de alimentos, a partir del pasado 18 de junio, y en vísperas de nuevas regulaciones que gravarán impuestos a las importaciones de artículos no comerciales, comenzando el 3 de septiembre. "Creo que esta es una opción muy apropiada para las personas que quieran enviar cargamentos pesados a un precio razonable", manifestó Sánchez Adega, quien mencionó también como ventaja la garantía del servicio. El embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos en contra de Cuba, también conocido en Cuba como el bloqueo, fue parcialmente impuesto en octubre de 1960. Inicialmente el embargo fue una respuesta a las expropiaciones por parte de Cuba de propiedades de ciudadanos y compañías estadounidenses en la isla; dos años después, Estados Unidos recrudeció las medidas. Finalmente, en 1992 el embargo adquirió el carácter de ley con el propósito de mantener las sanciones contra la República de Cuba.
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