|
28/octubre/2012
Jamie Fox es un espantapájaros humano, que siempre está listo para espantar a los pájaros tocando su acordeón, el ukelele o un cencerro, por su trabajo cobra 250 libras esterlinas, unos 1.200 euros mensuales, un sueldo que no está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que la crisis económica hace escasear las buenas oportunidades laborales.
En su caso, como en el de tantos otros jóvenes universitarios, encontrar empleo en función de su preparación fue misión imposible,cuando se matriculó en una facultad de música, Jamie jamás pensó que acabaría siendo aprendiz de espantapájaros. Sin embargo, este joven británico de 22 años se siente feliz por poder tener un trabajo nada más acabar sus estudios de música en, ni más ni menos, que la prestigiosa Universidad de Bangor del Reino Unido.
Su horario laboral, de 7:30 a 16 horas, ha de cumplirlo vestido de forma llamativa. Sus gabardinas llevan capucha y suelen ser fluorescentes, en tonos naranjas o amarillos, cuando se acerca una bandada de pájaros con la intención de llenarse la pancita comiendo frutos, semillas y demás, Jamie se planta en medio del campo, comienza su escándalo musical y, por supuesto, siempre consigue que las aves cambien de idea al instante, evitando que los cultivos queden afectados.
Jamie cuenta que su trabajo en un campo de Norfolk es perfecto, porque pasa la mayor parte del tiempo leyendo rodeado de una privilegiada naturaleza, en el futuro no se ve trabajando durante toda su vida como espantapájaros, pero no imagina nada mejor, no es el único, porque todos sus amigos envidian su suerte por haber encontrado un trabajo ideal, sin estrés, sin odiosos jefes que le amarguen la vida y con toneladas de tiempo libre para leer, respirar aire puro y poder seguir soñando.
|