Un estudio revela que el fallecimiento del cónyuge no suele alterar significativamente la vida de las mujeres y sugieren que esto se debe a que son más independientes y están más preparadas.
Pues investigadores del Instituto Tecnológico de Rochester en EE.UU, afirman que a los hombres les afecta mucho más esta situación debido a que han perdido a su cuidador, a la persona que se preocupaba física y emocionalmente por ellos y así, la salud se va deteriorando, pues tampoco están preparados para perder a la compañera de su vida.
Dicho estudio igual arrojó que aquellas madres que habían perdido a sus hijos tenían tres veces más probabilidades de morir en los siguientes dos años.