Nos ilustran sobre las posturas y gestos clave en el momento indicado PDF Print E-mail

alt07/octubre/2012

Ocho posturas corporales y gestos que lo harán infalible.

Si quieres persuadir a las personas con tus ideas y hasta mejorar el rendimiento en ciertas tareas lo puedes conseguir asumiendo ciertas posturas y realizando gestos clave en el momento indicado.

Te decimos cómo con estos sencillos ocho pasos:

1. Dígalo también con las manos
Para convencer al auditorio se debe gesticular con las manos y brazos ya que estos movimientos lo comunican emocionalmente con los espectadores. Fridanna Maricchiolo, investigadora italiana, encontró que los gestos con las manos aumentan el poder de persuasión ayudando a los espectadores a concentrarse en el contenido de lo que se está diciendo, así que sería una buena alternativa seguir su consejo. Ella explica que cuando se refuerza lo que se dice con gestos el contenido se hace comprensible para la audiencia, dando un ejemplo de ello sería apuntar hacia atrás con las manos cuando se habla de un hecho pasado o el poner las manos en forma de castillo, con el dedo índice de una mano enfrentado al de la otra, lo hará parecer intelectual ya que trata de un gesto sin un significado cultural específico pero usado en momentos de inflexión, ayuda a captar la atención.

2. Brazos cruzados: La pose de la creatividad
Los brazos cruzados sobre el pecho puede ser un gesto que genere una enorme distancia o una dificultad de persuasión sobre las personas y por ende no generamos empatía con ellas, por tal motivo debemos evitar enfrentarlas de esa forma. Aunque esta postura frena la posibilidad de convencer a otros, en algunas circunstancias puede convertirse en una herramienta muy útil, como lo probaron en su momento los investigadores Andrew J. Elliot y Ron Friedman de las universidades de Rochester y Hobart and William Smith (Estados Unidos), respectivamente, utilizando a dos grupos de personas, a los primeros les pidieron que realizaran este gesto a la hora de enfrentar una serie de problemas lógicos de difícil resolución y al segundo grupo de personas que lo hiciera pero con los brazos a ambos lados del cuerpo, logrando los primeros trabajar por más tiempo en esos acertijos y a la vez obteniendo una mayor cantidad de respuestas acertadas.

3. Al hablar, ni tan lento ni tan rápido
Debe recordar que si habla muy rápido las personas creerán que no es sincero con lo que les está diciendo ya que parecerá que lo aprendió de memoria.
Por otro lado si habla muy lento, dudarán de su capacidad para manejar el tema del que esta hablando.
Así que recuerde no irse por ninguno de los dos extremos.
En canto a estadísticas, un estudio de la Universidad de Michigan probó que lo mejor es hablar moderadamente rápido, a un ritmo de 3,5 palabras por segundo.
No olvide tratar de evitar las pausas innecesarias, dudar al comienzo de un discurso y sobre todo cuando la duda ocurre al momento de estar respondiendo a una pregunta, puede levantar sospecha sobre sus conocimientos.

4. Para serlo hay que parecerlo
Es muy importante que no se confunda en cuanto a poner una pose poderosa, recuerde no se trata de ser agresivo ni de sobreponerse a los demás, si no que se refiere a adoptar una que abarque la mayor cantidad de espacio posible ya sea abriendo los brazos o desplazándose por el lugar.
Utilizar gestos al hablar en público, además de expresar más poder, te hará sentir más poderoso y te dará más posibilidades de convencer a tu auditorio, según un estudio de las escuelas de Negocios de las universidades de Columbia y Harvard.
Usa posturas "abiertas" para ocasionar cambios neuroendocrinos y de comportamiento en hombres y mujeres para que ellos experimenten un aumento en sus niveles de testosterona, una disminución del cortisol y un aumento de su sensación de poder y tolerancia general al riesgo. Asumir esta pose durante tan sólo un minuto, lo volverá inmediatamente más poderoso.

5. Ese "toquecito" de la empatía
Según un experimento, realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota, tener contacto en un lugar inocuo y durante no más de tres segundos se generará inmediatamente empatía con su interlocutor.
El experimento se conoce como "la prueba de la cabina telefónica", donde se pone una moneda en el apoyo de una cabina y luego se esconden esperando a que entrara alguien y la encontrara, cuando esto ocurría, uno de los investigadores se acercaba al sujeto y le preguntaba: "¿Vio mi moneda en esa cabina? La necesito para hacer otra llamada", en esta situación el 23% de los sujetos admitía haber encontrado el dinero y lo devolvía, sin embargo, cuando se realizaba la misma pregunta y al formularla el investigador le tocaba a la persona el codo durante tres segundos el 68% aceptaba haber encontrado la moneda pero además mostraba señales de arrepentimiento por haberla guardado.

6. Si va a trabajar, relájese y duerma
Una buena recomendación para intentar resolver un problema sería el hacerlo recostado, de esta manera las ideas le llegarán solas, esta recomendación la dan los investigadores australianos Darren M. Lipnicki y Don G. Byrne quienes le pidieron a dos grupos de personas que resolvieran una serie de anagramas, unos lo hicieron sentados y otros recostados, inesperadamente el grupo que intentó resolver los problemas estando recostado demostró más perspicacia y un mayor despliegue de creatividad, pero según Investigadores de la Escuela de Sicología de la Universidad de Flinders, en Australia recomiendan dormir un poco, ya que ellos probaron siestas de 5, 10, 20 y 30 minutos y llegaron a la conclusión de que la que aporta mayores beneficios es la de 10 minutos, ya que una de mayor duración hace que sea difícil retomar el ritmo anterior y una de sólo cinco minutos aporta sólo la mitad de los resultados positivos.

7. Las piernas rectas hacen el trabajo
Los autores Gerard I. Nierenberg y Henry H. Calero, en su libro Cómo leer a una persona, señalan que mantener las piernas cruzadas frente a un cliente sólo tiene consecuencias negativas, esto se demostró en un ejercicio que contempló un total de 200 intentos de venta, ninguna fue conseguida cuando el potencial vendedor se enfrentaba a un cliente en esa postura, pues esto implicaba una señal cerrada de poca comunicación con el otro, por lo tanto, si quiere que lo vean como confiable estando sentado mantenga las piernas en un ángulo de 90º sobre el piso, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia su interlocutor.

8. Mejor desempeño: donde la tensión sirve
La firmeza en la postura del cuerpo ayudará a tener firmeza en las decisiones, fortaleciendo la autorregulación y la determinación esenciales para atenerse a las decisiones que comprometen compromisos a largo plazo, esto lo aseguran las autoras Iris Hung y Aparna Labroo quienes descubrieron que cuando la gente tensa los músculos, tiene mayor capacidad para soportar el dolor, resistirse a las comidas tentadoras, tomar medicinas desagradables y prestar atención, así que recuerde, si lo que usted quiere es obligarse a hacer algo que no quiere, tensar su cuerpo puede ser la mejor opción.


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