Cárcel modelo destaca por su orden y no ha registrado fugas o riñas PDF Print E-mail

05/octubre/2012

Por difícil que parezca, en el Centro de Prevención y Readaptación Social de Tacámbaro, Michoacán, lo que priva es la higiene, la disciplina y, sobre todo, el respeto entre internos, custodios y personal administrativo.

Tanto así, que pese a sus cuatro años de funcionamiento, en este penal no se ha fugado ni un solo reo y, por si fuera poco, según la psicóloga de la cárcel, Alejandra Medina, "el mal comportamiento de un interno llega a los gritos y no más, es decir, cero riñas y motines", que son frecuentes en el sistema penitenciario mexicano.

"Yo puedo estar alrededor de ellos y sentirme segura, no tengo miedo ni paranoia cuando estoy en un cubículo atendiendo a un interno que presuntamente ha cometido un homicidio", asegura.

Aunado a ello, por primera vez un penal mexicano es dirigido por el policía federal David Jurado Cruz, quien recibió la orden de residir día y noche, los 365 días del año en esta cárcel ubicada en lo que se conoce como "el balcón de tierra caliente", la zona más peligrosa del territorio michoacano.

En el centro penal, inaugurado en febrero de 2009, también se prohíbe hasta la fuga de agua.

Jurado se congratula de ello, al asegurar que "ni siquiera una gota de agua se nos fuga de este lugar". Y es que, dice, las medidas de seguridad son por demás extremas.

"Contamos con 40 cámaras de vigilancia y con revisión de celdas de manera constante, desde temprana hora y ya entrada la tarde. Además revisamos todos y cada uno de los rincones de esta prisión", abundó el director del penal.

Y sí, durante un recorrido realizado por las instalaciones del penal, se pudo constatar la manera en que los custodios revisan a los reos, sus objetos y sus celdas. Lo mismo checan los orificios de las regaderas que las llaves de agua, las escobas, vasos, platos, zapatos y ropa.

También tiene debilidades

Sin embargo, este penal tiene su lado débil, a juzgar por las declaraciones de Héctor Bejarano Maldonado, comandante en jefe de custodios. "Sí tenemos algunos puntos frágiles en el área de Gobierno, por lo que hemos solicitado a nuestros superiores que se construya una torre en la azotea".

Inclusive este jefe de custodios consideró que por ello es "fundamental que cuando se realizan proyectos de construcción de este tipo, es importante que se tomen en cuenta todas las medidas de protección no solo para evitar fuga de reos, también para salvaguardar la vida del personal".

Otro factor que siempre está constante en la seguridad de este penal son los derechos humanos de los internos, desde su estado de salud hasta su alimentación. Lucila González Pérez, cocinera del penal, refiere que por lo menos hay una veintena de reos que son vegetarianos y otro tanto que, bajo prescripción médica, llevan una dieta rigurosa.

Trato humano y verdadera readaptación

En tanto, la reclusa Gloria Martínez asegura que el trato de las autoridades "es muy bueno, nos tratan como a seres humanos y no como objetos o asesinos en potencia, como sucede en otros penales".

Manuel Cortés tiene 26 años de edad y lleva cuatro años internado mientras es procesado por el delito de homicidio. "No se me ha podido comprobar absolutamente nada.Me detuvieron en la calle por el simple hecho de llevar una vida de drogadicto y mariguano, pero pronto saldré de esta prisión para limpiar mi honor, pero quiero decir que este encierro me ha servido para readaptarme y gracias a que he aprendido a hacer manualidades, tendré con qué mantenerme". Lo mismo piensan varios reclusos y así lo manifiestan cuando, a las siete de la mañana, en punto, se ocupan de lavar su ropa y tenderla.

"Estamos dando un vuelco en el sistema penitenciario de Michoacán, esa es la orden y esa es la misión que tengo encomendada", dice el director del penal, y como un ejemplo refiere que en junio pasado desde un pequeño servilletero hasta una majestuosa silla de montar bordada a mano formaron parte de toda una variedad de artesanías elaboradas por la población del cereso y que fueron vendidos en la Expo Feria Michoacán 2012.

"Esos artículos fueron realizados por hombres y mujeres comprometidos con su tratamiento de rehabilitación y son motivo de admiración por parte de las y los visitantes del pabellón artesanal, lo que representa una oportunidad de readaptación y de ocupación para las personas que se encuentran privadas de su libertad", apuntó.

Entre las piezas que elaboraron están comedores estilo barroco, sillas de ratán o bejuco, vitrinas con acabado de polilla, burós con terminado de piedra, cuadros de acrílico pintados sobre tela elaborados a mano, rebozos bordados o pintados, rosarios de tela, zapatos, huaraches, portallaves y cinturones bordados con pita o de hilo.

Y lejos de que los reos se organicen para realizar motines o darse a la fuga, el personal del penal se salió de la línea el 29 de junio pasado al realizar una manifestación pacífica para exigir puntualidad en el pago de sus quincenas, pero mientras protestaban, otro grupo de mayor número, laboraba para no descuidar su obligación de no permitir fuga alguna ni del agua misma. 


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